En las últimas semanas de septiembre de 2025, Machu Picchu —el principal atractivo turístico del Perú— vivió momentos de tensión debido a protestas locales vinculadas al transporte hacia la ciudadela. El 16 de septiembre de 2025 se registraron bloqueos en la vía férrea y retrasos en el acceso, lo que afectó temporalmente la llegada de turistas.
Sin embargo, gracias a la mediación de las autoridades y al compromiso de las comunidades, desde el 20 de septiembre de 2025 se estableció una tregua extendida, con soluciones temporales que han permitido que los visitantes continúen disfrutando de este destino único.
Si bien en determinados días algunos turistas quedaron varados, se activaron trenes humanitarios y operativos especiales que garantizaron su seguridad y comodidad. Desde finales de septiembre, el flujo hacia Machu Picchu se ha ido normalizando y las visitas continúan de manera controlada, con protocolos reforzados para ofrecer una mejor experiencia.
Los gremios turísticos locales, junto con el Gobierno, avanzan en acuerdos sostenibles que aseguren la preservación del sitio y la calidad del servicio. Para los viajeros, esto significa que Machu Picchu sigue siendo una experiencia inolvidable, ahora acompañada de un compromiso renovado con la seguridad, el orden y la protección del patrimonio.
Nuestra recomendación: reservar con anticipación, confirmar con la agencia el estado de las rutas y, sobre todo, no dejar pasar la oportunidad de conocer una de las 7 maravillas del mundo moderno, que sigue brillando en el corazón de los Andes.